La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS/PANAFTOSA) y la Universidad de Minnesota, ejecutan el proyecto regional (GCP/RLA/241/STDF) “Mejorar la capacidad de análisis de riesgos para la inocuidad de los alimentos en América Latina mediante un enfoque de cooperación Sur-Sur para facilitar el comercio regional”, financiado por el Fondo para la Aplicación de Normas y el Fomento del Comercio (STDF).
La implementación inicial de la Comunidad es impulsada en el marco de dicho proyecto, proporcionando el contexto para desarrollar una primera propuesta de contenidos, metodologías y mecanismos de colaboración en el ámbito del análisis de riesgos para la inocuidad alimentaria. Sin embargo, desde su concepción, la Comunidad será diseñada como una estructura regional de gestión del conocimiento con vocación de permanencia, cuyo diseño permitirá integrar progresivamente temáticas estratégicas emergentes, iniciativas regionales o nacionales y actores vinculados con la inocuidad alimentaria, consolidándose como una comunidad inherente a las características de nuestra región.
La Comunidad de Práctica Regional en Inocuidad Alimentaria es un espacio de colaboración que funciona como un mecanismo de gestión de conocimiento y cooperación técnica, con el objetivo de consolidarse progresivamente como una plataforma regional de colaboración en inocuidad alimentaria. Su propósito es fortalecer, de manera sostenida, las capacidades regionales mediante la articulación de profesionales, instituciones y plataformas técnicas que comparten desafíos, responsabilidades y experiencias en el ámbito de la inocuidad alimentaria y el comercio agroalimentario.
La creación de la Comunidad responde a la necesidad de complementar los mecanismos tradicionales de fortalecimiento de capacidades técnicas, con un espacio dinámico y continuo que favorezca el intercambio entre pares, la construcción colectiva del conocimiento y la generación de soluciones basadas en evidencia aplicables a los desafíos que enfrentan los sistemas nacionales de control de alimentos. A diferencia de las modalidades tradicionales de capacitación o actualización técnica que responden a una dinámica temático-específica y de temporalidad acotada, la Comunidad de Práctica promueve la interacción permanente entre sus miembros, facilitando el conocimiento técnico y la experiencia acumulada por los países en las diferentes prioridades relevantes en inocuidad alimentaria para la región.